¿Por qué las modas siempre vuelven?, ¿por qué ahora de repente a la gente le gusta ser “vintage”?, ¿por qué escuchar música que no es actual?, ¿por qué dicen que no hay nada como el cine clásico o el rock de los ochenta?... Muchos porques, pocas respuestas.
Sin embargo, no es algo nuevo esto de acudir a tiempos pasados como forma de evasión. Ya hace unos siglos, en el romanticismo se remontaban a otras épocas para salir de una realidad con la que estos pesimistas por naturaleza no estaban nada conformes. El resultado: poemas tétricos, literatura que habla de protagonistas marginados, rechazados por la sociedad… Ya sé que siempre se adora lo antiguo, se idolatra y se imita. ¿Y acaso no sería mucho más útil mirar hacia delante e intentar evitar los errores del pasado?, más vale apostar por el cambio que hundirse en un mundo negro y negativo como hicieron estos románticos.
Vanguardias contra lo clásico.
Con la vida pasa igual. Puedes intentar mirar hacia tiempos pasados, tiempos que sin duda fueron buenos, y pueden hacerte sonreír a pesar de que estuvieran llenos de errores. Pero algo está claro, si ya forma parte de tu pasado, no fue lo suficientemente bueno. Y sin duda, no hay nada mejor que el presente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario